A diferencia de las pérgolas de lamas orientables, también conocidas como bioclimáticas, el techo de las pérgolas con sistema retráctil, hecho con distintos materiales según el modelo de pérgola, puede recogerse sobre sí mismo de manera completa, dejando una visión nítida del cielo.

En lo que sí coinciden con las pérgolas de sistema retráctil es en las muchas posibilidades que ofrece a la hora de ayudarnos a disfrutar de nuestras zonas de exterior. Este tipo de pérgolas están pensadas para protegernos de manera total de fenómenos meteorológicos como la lluvia, el viento, el sol, el frío y el calor, lo que las convierten en una solución estupenda para todos aquellos que quieran disfrutar de sus terrazas y jardines durante todo el año, independientemente de si es agosto o noviembre.

Ideales para espacios exteriores privados y para espacios contract, suponen un aliado de excepción para restaurantes y locales del ámbito HoReCa que quieran ofrecer a sus clientes una agradable zona de estar en el exterior.

Este tipo de pérgolas están fabricadas por lo general en aluminio, un material ligero, pero robusto que ayuda a garantizar solidez, compactibilidad y resistencia mecánica.

Personalizables en cuanto a estructura, paleta cromática y acabados (cerramientos de cristal, de madera, con tejido tipo toldo), las pérgolas retráctiles permiten crear ambientes que se pueden disfrutar en cualquier momento del año y del día, ya que integran perfectamente la iluminación si se desea, siempre ofreciendo un acabado estético sin igual.